Bestias microscópicas
Estás ahí.
Lo sé.
Latente,
mimético,
sudando vigilia.
Y el resto,
los demás,
tan
indefensos
sin posibilidad de escape.
Madrid, noviembre del 2009
martes 17 de noviembre de 2009
miércoles 21 de octubre de 2009
El iglú
El iglú
I
Cuando se levantó del suelo ya no quedaba nadie en el parque. Los que jaleaban y gritaban
como locos habían desaparecido. Le dolía debajo del ojo, estaba abultado pero no sangraba.
Recogió la mochila y miró a ver si estaba el móvil. Seguía ahí, al menos no habían sido unos
ladrones, solo se habían comportado como unos hijos de puta, pero no como unos ladrones.
Estaba anocheciendo y aun tardaría un cuarto de hora en llegar a casa. Luego tendría que dar
una explicación creíble a sus padres, una explicación que no se creerían, una explicación que
provocaría algunos reproches del tipo "nunca nos cuentas nada", pero que le facilitaría una
posibilidad de escape relativamente rápida.
Llegó a casa y estaba vacía, mejor. Subió al cuarto de baño y se miró la cara en el espejo.
-Joder, cabrones!
La primera vez que te pegan te asustas mucho cuando te miras en un espejo. Parece que no fuera a tener arreglo, pero en un par de días la cosa mejora bastante. El ojo apenas se veía y era
la segunda vez en tres meses que aparecía así por casa. No iba a poder ocultarlo, no eran ciegos
y mucho menos estúpidos. En esos momentos se acordaba del iglú.
Sonaron las llaves en la puerta de abajo. Eran sus padres.
I
Cuando se levantó del suelo ya no quedaba nadie en el parque. Los que jaleaban y gritaban
como locos habían desaparecido. Le dolía debajo del ojo, estaba abultado pero no sangraba.
Recogió la mochila y miró a ver si estaba el móvil. Seguía ahí, al menos no habían sido unos
ladrones, solo se habían comportado como unos hijos de puta, pero no como unos ladrones.
Estaba anocheciendo y aun tardaría un cuarto de hora en llegar a casa. Luego tendría que dar
una explicación creíble a sus padres, una explicación que no se creerían, una explicación que
provocaría algunos reproches del tipo "nunca nos cuentas nada", pero que le facilitaría una
posibilidad de escape relativamente rápida.
Llegó a casa y estaba vacía, mejor. Subió al cuarto de baño y se miró la cara en el espejo.
-Joder, cabrones!
La primera vez que te pegan te asustas mucho cuando te miras en un espejo. Parece que no fuera a tener arreglo, pero en un par de días la cosa mejora bastante. El ojo apenas se veía y era
la segunda vez en tres meses que aparecía así por casa. No iba a poder ocultarlo, no eran ciegos
y mucho menos estúpidos. En esos momentos se acordaba del iglú.
Sonaron las llaves en la puerta de abajo. Eran sus padres.
jueves 15 de octubre de 2009
Hank Over
Hank Over
Linda Lee me lo dijo,
"le amo, pero su amor me destruye"
y se echó a llorar sobre mi hombro.
Todos esos renglones se torcieron
más rápido que la máquina al papel.
Como un disparo.
Supongo que sabéis de que hablo,
o no,
da igual.
Linda Lee me lo dijo,
no fue una confesión, no fue una queja,
simplemente me lo contó.
"el viejo verde ya no se empalma,
está acabado"
La ofrecí una segunda taza de café,
ella aceptó.
Iba a ser una noche larga.
Como tantas otras.
Madrid, Octubre del 2009
Linda Lee me lo dijo,
"le amo, pero su amor me destruye"
y se echó a llorar sobre mi hombro.
Todos esos renglones se torcieron
más rápido que la máquina al papel.
Como un disparo.
Supongo que sabéis de que hablo,
o no,
da igual.
Linda Lee me lo dijo,
no fue una confesión, no fue una queja,
simplemente me lo contó.
"el viejo verde ya no se empalma,
está acabado"
La ofrecí una segunda taza de café,
ella aceptó.
Iba a ser una noche larga.
Como tantas otras.
Madrid, Octubre del 2009
jueves 8 de octubre de 2009
Matahoras para un predicador
I. Opio
Bajaron de arriba con las alas hechas
de cuchillos.
No
volaban, eran trozos de piedra carbón,
incandescentes y ardiendo
como brasas bajo los párpados.
Eran arañazos de palabra,
hielo
y
parálisis.
Y vendavales de astillas en la cabeza.
Y dudas
sobre lo que escuchábamos retumbar entre los edificios.
Y calles construidas de huesos.
La fé envuelta en ruido,
ensordecedora y violenta
nos manda
callar.
Que alguien nos ayude.
Madrid, Octubre del 2009
Bajaron de arriba con las alas hechas
de cuchillos.
No
volaban, eran trozos de piedra carbón,
incandescentes y ardiendo
como brasas bajo los párpados.
Eran arañazos de palabra,
hielo
y
parálisis.
Y vendavales de astillas en la cabeza.
Y dudas
sobre lo que escuchábamos retumbar entre los edificios.
Y calles construidas de huesos.
La fé envuelta en ruido,
ensordecedora y violenta
nos manda
callar.
Que alguien nos ayude.
Madrid, Octubre del 2009
martes 6 de octubre de 2009
Arrecifes
Arrecifes
Miro fijamente el televisor,
intento parar de odiar aunque sea un rato.
Intento no pensar demasiado en tus ojos
marrones
y me quedo en silencio
fumando el cigarrillo número 37 del dia
de hoy.
No es cierto que esté bien.
Te miento porque suelo perder
las cosas que importan
y no quiero que dejes de esperar
que todo vaya mejor.
Pero nada está en su sitio
si es que existe alguno donde esconder toda esta basura
acumulada.
La suerte se ha vuelto mala de repente,
ya ni siquiera bebo.
He perdido todas las excusas
que argumentaban mis fracasos.
Mi camino está lleno de pecados
y mis infiernos
fueron la mejor de las intenciones.
Que se podría esperar
de alguien que se odia cuando está solo?
-Arrecifes
y rocas mojadas.
Madrid, Octubre del 2009
Miro fijamente el televisor,
intento parar de odiar aunque sea un rato.
Intento no pensar demasiado en tus ojos
marrones
y me quedo en silencio
fumando el cigarrillo número 37 del dia
de hoy.
No es cierto que esté bien.
Te miento porque suelo perder
las cosas que importan
y no quiero que dejes de esperar
que todo vaya mejor.
Pero nada está en su sitio
si es que existe alguno donde esconder toda esta basura
acumulada.
La suerte se ha vuelto mala de repente,
ya ni siquiera bebo.
He perdido todas las excusas
que argumentaban mis fracasos.
Mi camino está lleno de pecados
y mis infiernos
fueron la mejor de las intenciones.
Que se podría esperar
de alguien que se odia cuando está solo?
-Arrecifes
y rocas mojadas.
Madrid, Octubre del 2009
lunes 5 de octubre de 2009
Un buen chico
un buen chico
me he comido las galletas,
el atun,
un trozo de tortilla de ayer,
con mucha paciencia
he sacado tres porros de uno.
he fumado lo que antes era un paraiso
y se ha quedado en un atisbo
de viento.
me ha sobrevolado con la rapidez
de un cumpleaños
y le ha hecho un corte de mangas
a un ejercito de endorfinas
en calzoncillos.
me he hecho una paja
pensando en mi amor.
(sí, el amor tambien sirve para pajearse)
me he corrido sobre mi vientre
pensando que era el suyo
y luego,tras una pausa,
me he dado cuenta de que estaba
solo.
ahora veo a gente
que habla de gente.
yo no soy gente,
al menos de ese tipo,
de esa especie.
no tengo grupo
soy una isla en un mar de escualos
con un cigarro de liar
entre los dientes.
a veces menos que cero,
a veces más de la cuenta,
con Aristóteles bajo la suela de mis botas
y dios intentando sodomizarme.
ocho dias.
ni uno más ni uno menos.
madrid, Octubre del 2009
me he comido las galletas,
el atun,
un trozo de tortilla de ayer,
con mucha paciencia
he sacado tres porros de uno.
he fumado lo que antes era un paraiso
y se ha quedado en un atisbo
de viento.
me ha sobrevolado con la rapidez
de un cumpleaños
y le ha hecho un corte de mangas
a un ejercito de endorfinas
en calzoncillos.
me he hecho una paja
pensando en mi amor.
(sí, el amor tambien sirve para pajearse)
me he corrido sobre mi vientre
pensando que era el suyo
y luego,tras una pausa,
me he dado cuenta de que estaba
solo.
ahora veo a gente
que habla de gente.
yo no soy gente,
al menos de ese tipo,
de esa especie.
no tengo grupo
soy una isla en un mar de escualos
con un cigarro de liar
entre los dientes.
a veces menos que cero,
a veces más de la cuenta,
con Aristóteles bajo la suela de mis botas
y dios intentando sodomizarme.
ocho dias.
ni uno más ni uno menos.
madrid, Octubre del 2009
miércoles 30 de septiembre de 2009
La piel enferma
La piel enferma
Has destronado al león
que andaba en círculos en la caja,
ahora
el cartón le sirve de cama,
de abrigo
y ataúd.
No da vueltas alrededor de ninguna
presa
ni sueña ningun cadaver
que no sea el suyo.
Has destronado al león.
Se oyen rugidos a lo lejos.
madrid, septiembre del 2009
Has destronado al león
que andaba en círculos en la caja,
ahora
el cartón le sirve de cama,
de abrigo
y ataúd.
No da vueltas alrededor de ninguna
presa
ni sueña ningun cadaver
que no sea el suyo.
Has destronado al león.
Se oyen rugidos a lo lejos.
madrid, septiembre del 2009
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